Karicia, de un saber botánico ancestral a una propuesta de marca clara, coherente y reconocible.
El Reto
Karicia nace de una forma única de entender el cuidado de la piel: fórmulas elaboradas mediante spagiria; un método de extracción botánica que respeta los ciclos de la naturaleza y busca la esencia más pura de cada ingrediente; para cuidar la piel y el alma. Un territorio con mucho valor y personalidad, pero que se expresaba de manera desigual a través de la marca y su amplio portfolio.
El reto era darle una dirección común a todo ese universo: hacer más clara la propuesta de Karicia, facilitar su lectura tanto para profesionales como para consumidoras y, sobre todo, conseguir que su manera de entender el cuidado se reconociera a primera vista.
La Estrategia
La revisión estratégica partió del propósito original de Karicia y de su compromiso con el equilibrio en cada fórmula. Definimos un nuevo posicionamiento basado en una idea fuerza: la alquimia de la pureza. Una plataforma que conecta el rigor del proceso spagírico con una visión holística del bienestar. A partir de este concepto, establecimos los pilares que debían guiar la experiencia de marca: pureza, proporción, sensorialidad, presencia y comunidad; y los trasladamos a una propuesta de marca renovada, más clara y coherente con su valor real.
El Resultado
Desarrollamos la identidad de marca y el diseño del portfolio, creando un sistema visual capaz de dar coherencia a las distintas gamas y productos. Una nueva forma de expresar Karicia que pone en primer plano aquello que la hace diferente: su conocimiento botánico, su manera de elaborar y su visión holística del bienestar.